Los hombres que pudieron reinar.

20/06/2012  |  Publicado en Revista (2010-2012)

Los hombres que pudieron reinar.

POR S.T.A.R.

[…] Tenemos héroes que nos miran desde las paredes de nuestro dormitorio de adolescente, personificaciones divinizadas de lo que nosotros y solo nosotros pensamos que deben ser, les damos crédito y pasión, en nuestra imaginación son personas extraordinarias con capacidades que creemos que nunca podremos alcanzar en nuestra vulgar existencia. Ellos son el ejemplo, la pauta, la representación de unas virtudes que ya quisiéramos en nosotros.

La verdad es que en base no hay diferencia entre el político al que le damos nuestro voto y el héroe de cine, de la canción o el deporte, todos son lo que suponemos que nosotros no seremos nunca, axiomas de poder y confianza, extensiones oníricas de creaciones y actividades que suponemos de una realidad idílica y utópica. Lo que representan es mucho más que lo que son, los hacemos grandes y victoriosos, para nosotros son lo más cercano a un dios que podemos imaginar, son reyes en nuestro mundo de deseo e insatisfacción.

Lo mismo sucede en la nueva estirpe de creadores de juegos en el entretenimiento por vídeo, personas con nombres y apellidos que avalan cualquier cosa que hagan, a los que endiosamos –y a sus obras también– solo por ser quienes nosotros queremos que sean. Cuando abren la boca sube el pan, son intocables e incuestionables, jamás de los jamases pierden el norte, sus fracasos son culpa de otros: de la distribuidora, del resto del equipo, de la crítica periodística que ahí falla en su criterio y opinión… […] (Artículo completo en STAR-T #06, Jun. 2012)

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